
El coronavirus bautizado como Covid-19 se ha llevado por delante a más de 3.500 personas —28 de ellas en España— y ha infectado a más de 100.000 en todo el mundo. Lo que empezó como un quebradero de cabeza para China se ha convertido en un problema de salud pública a nivel global, pues aunque la mayoría de casos se han registado en el gigante asiático, la Comisión Nacioinal de Salud ya aboga por pasar a la fase de prevenir casos importados mientras Europa acomete ahora los principales esfuerzos de contención. "Los controles de salud en las fronteras deben fortalecerse y las políticas de cuarentena deben establecerse para los viajeros de regiones extranjeras afectadas por la epidemia", asegura el jefe de los epidemiólogos chinos a cargo de frenar la epidemia. Aunque la mayoría de casos se han registrado en Wuhan, capital de la provincia de Hubei y foco de la infección, la propagación corre el riesgo de descontrolarse en cuatro países europeos. Mientras que Italia, Francia y Alemania ya han comenzado a aplicar medidas restrictivas para evitar que esto ocurra, entre las que se incluyen prohibiciones y cancelaciones de eventos multitudinarios, de momento España se inclina por su propia estrategia y únicamente impone "medida extraordinarias" en zonas concretas como en Haro (La Rioja), que hasta el momento es la única localidad con barrios en cuarentena tras una expansión fulgurante del virus.